Vanilla chai latte

El té chai está bastante subestimado. Se ha convertido en unos polvos azucarados que mezclan con leche y te lo venden como lo más cool del momento pero tiene una procedencia bastante dudosa, un sabor muy mejorable y unos beneficios inexistentes para tu salud.

Yo solía detestar el chai. No me agradaba el sabor del té sólo en sí, pero tampoco los chai lattes comerciales porque me parecían puro azúcar y me ponían mala.
Hasta que lo hicimos en casa.
Fue el mejor descubrimiento.

Además, nosotros lo tuneamos un poco más a nuestro estilo: añadimos vainilla y unos dátiles para endulzar y dar un toque acaramelado.

INGREDIENTES para dos tazas

  • 6 semillas de cardamomo, cortadas a la mitad
  • 4 clavos (sí, la especia)
  • 1 rama de canela
  • 2 dátiles
  • 1 vaina de vainilla (opcional)
  • 1 pedacito de jengibre fresco
  • 2 cditas de té negro (o dos bolsitas)
  • 1 taza de agua
  • 1 1/2 taza de leche de soja (u otra leche vegetal)
  • 2 cditas de jarabe de arce u otro endulzante (opcional)

INSTRUCCIONES

1- En una olla pequeña calienta el agua con las semillas de cardamomo, vainilla, jengibre, dátiles, clavo y canela. En cuanto hierva, déjalo hervir unos 3-5 minutos. Apaga el fuego y añade el té.

2- Déjalo infusionarse el tiempo que ponga en el paquete. Si te gusta más fuerte, son unos 5 minutos aprox, y si te gusta más suave con 2-3 basta.

3- Cuela la mezcla y devuélvela a la olla, añadiendo la leche y el endulzante que hayas elegido. Calienta todo sin llevarlo a ebullición, a una temperatura perfecta para beber.

Otra idea es recuperar los dátiles y batirlo todo junto (leche y dátiles, no las especias) si tienes una buena batidora. Después podrías volver a colarlo para que no quede ningún trozo de dátil, y así sería 100% dulce sin ningún azúcar refinado añadido y quedaría igual de rico.

4- Como en casa no tenemos una máquina de café ni un aparato para hacer espuma en la leche, simplemente usamos la batidora hasta que hizo algo de espuma y lo servimos así (completamente opcional).
¡Y a disfrutar!

Esta receta es maravillosa, y no pasa nada porque haga calor: en vez de calentar el latte cuando añadas la leche, ¡simplemente sírvelo en un vaso con hielo y disfruta de un iced chai latte!

Espero que os encante la receta, tanto fría como caliente. Las especias que se usan en la receta son muy buenas para nuestros cuerpos, especialmente para nuestras defensas.

¡Hasta pronto!

Fotos hechas por Jose Guerra Hermo

Vanilla chai latte
Preparación
15 min
 

Sabrosa, sana y perfecta para tomar fría o caliente, ¡todo el año!

Porciones: 2 tazas
Autor: Cocinina Vegana
Ingredientes
  • 6 semillas de cardamomo (cortadas por la mitad)
  • 4 clavos
  • 1 rama de canela
  • 2 dátiles (opcional)
  • 1 vaina de vainilla abierta
  • 1 pedacito de jengibre fresco
  • 2 cditas de té negro (o dos bolsitas)
  • 1 taza de agua
  • 1 1/2 taza de leche vegetal
  • 2 cditas de jarabe de arce u otro endulzante (opcional)
Instrucciones
  1. En una olla pequeña calienta el agua con el cardamomo, clavos, canela, dátiles, vainilla y jengibre. Cuando rompa a hervir, déjalo hervir 3-5 minutos y apaga el fuego.

  2. Añade el té y déjalo infusionar unos 2-3 minutos.

  3. Cuela la mezcla y devuélvela a la olla, junto con la leche y el endulzante que hayas elegido.

  4. Vuelve a calentar el chai hasta la temperatura deseada. Si quieres crear un poco de espuma puedes usar una batidora de mano.

  5. Sírvelo con un poco de canela espolvoreada por encima o como más te guste. ¡A disfrutar!

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