Spaghetti orientales

Hoy os traemos una receta más veraniega con un giro oriental. Una comida fácil y básica en nuestra cocina, perfecta para el día a día: nada raro, nada especialmente difícil de hacer, pero todo el sabor y mucha nutrición.
Las verduras, como ya sabréis, aportan minerales y vitaminas, mientras que los brotes aportan un montón de proteína. El ajo y el jengibre además de quedar riquísimos, ayudan al sistema inmunológico y son antibióticos naturales. Y si usáis sésamo, ¡un extra de calcio que os lleváis!

Ahora que estamos trabajando en hacer etiquetas de alérgenos en el blog, porque es importante que las personas con alergias se sientan integradas y respetadas, vamos a crear también una etiqueta de “gluten opcional” para todas las recetas que se pueden hacer sin gluten, pero sólo si estamos bien seguros de que se pueda hacer fácilmente. Esta receta en concreto que hicimos no lleva gluten, ya que mi compañero tiene sensibilidad y de vez en cuando lo evitamos comprando pasta de arroz integral y siempre consumimos tamari en lugar de salsa de soja.

INGREDIENTES para 4 porciones

  • 500gr de spaghetti o fideos orientales (con o sin gluten)
  • 2 pimientos (cualquier color)
  • 1 calabacín
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • Brotes de soja o judías al gusto
  • 1 chili
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pedacito de jengibre
  • Salsa de soja o tamari
  • Aceite de coco, sésamo o girasol
  • Semillas de sésamo tostadas (opcional)

INSTRUCCIONES

Lo primerito es que cortes en tiras todas las verduras y piques el ajo y jengibre.
Una vez listo eso, pon una olla grande con agua a hervir para la pasta, y por otro lado una sartén o wok grandes a calentar a fuego medio-alto con un chorrito de aceite del que elijas.

No hay un orden concreto que tengas que seguir para las verduras porque la idea es que queden crujientes. Pero te recomendamos que sigas este orden: cebolla, jengibre, ajo, zanahoria, pimiento (incluído el chili), calabacín y finalmente los brotes.
Si quieres que queden bien cocidos, córtalos finos para empezar, y déjalos saltearse un buen rato.
Si te gustan más crujientes, puedes echar todo con uno o dos minutos de diferencia para que se doren y cojan sabor nada más.

Cocer la pasta y hacer las verduras tiene que ser algo casi simultáneo. Si la pasta está primero se va a pegar, pero si las verduras están listas antes se van a quedar muy blandas.

Una vez lista la pasta, cuélala y añádela al wok. Ahora entra la maravillosa salsa de soja: añade tooooda la que quieras mientras mezclas bien la pasta y las verduras a fuego medio-bajo.

¡Sólo queda servir y disfrutar! Esperamos que os guste esta receta y os apetezca hacerla tan a menudo como nosotros. Cenas, comidas, tuppers, todo vale con estos fideos. Es una receta versátil y rápida, en menos de media hora está lista y es perfecta para peques y adultes.

¡Hasta pronto!

Fotos hechas por Jose Guerra Hermo

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